Recomendaciones previas al Sexo Anal

Escrito por:

5 de febrero del 2009

A pesar de lo que digan algunas personas, el sexo anal es tan sólo otra práctica sexual más, totalmente natural y del que pueden gozar ambas personas de la pareja. Sin embargo, y quizá por el “tabú” que existe todavía en este tema, despierta miedos y dudas. Por eso aquí tenéis unas recomendaciones previas al sexo anal:

  • Es conveniente recordar que el recto es una zona delicada y que, por ello, ha de ser tratado con delicadeza y sin prisas. Una introducción agresiva del pene, o de cualquier otro objeto, puede provocar fácilmente desgarros y un gran dolor. Pero esto sólo si no se tiene cuidado, pues el sexo anal no tiene por qué resultar doloroso.
  • En lo anterior también influye la circunstancia de que el conducto del ano no goza de la lubricación “automática” de la que sí goza la vagina. Así pues, lo mejor es aplicar con anterioridad algún tipo de producto, gel, crema o lubricante. Eso sí, lo mejor es que sean productos destinados a tal fin para evitar posteriores irritaciones. Si no has podido adquirir ninguno, quizás puedas utilizar algún gel de baño con PH neutro. Ahora bien, si se usa preservativo (siempre es lo más adecuado, por supuesto), hay que tener cuidado, pues ciertos productos pueden deteriorar su calidad, como, por ejemplo, los productos grasos como la vaselina o las cremas. En este caso, el lubricante ha de ser soluble en agua.
  • De todas formas, siempre será todo más fácil si antes de la penetración has estimulado y dilatado manualmente la entrada. Así evitarás tener que ir tan despacio después.
  • Eso sí, si se tiene miedo al dolor, o si realmente no apetece o se considera contrario a las creencias personales, se producirá una involuntaria contracción del ano que convertirá en imposible su apertura, por mucha estimulación que se ejerza sobre él. El sexo anal ha de practicarse (como todo lo que se incluya en el ámbito de las relaciones de pareja) con total libertad y siempre si así se desea. De otra manera no resulta satisfactorio, sino todo lo contrario.
  • Un detalle muy importante a tener en cuenta es, sin duda alguna, la higiene. Después de la penetración anal no debes ni introducir de nuevo el pene, o el dedo en su caso, en la vagina, ni practicar el culilingus, pues el riesgo de infección es alto por muy limpio que uno sea. Hay que extremar la limpieza después del sexo anal, aun cuando se haya usado preservativo. Por supuesto esta regla afecta también a cualquier otro objeto que hayas utilizado.

Fuente: Días de Sexo.



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